La Iglesia de Atotonilco es uno de los lugares más venerados de San Miguel de Allende.

La convierten en uno de los ejemplos más destacados del barroco mexicano..

La construcción de la iglesia comenzó en el año 1740 y fue dirigida por el arquitecto Luis Felipe Neri de Alfaro, quien se inspiró en el estilo arquitectónico barroco italiano y español. La iglesia cuenta con una impresionante fachada de cantera rosa, en la que se pueden apreciar las imágenes de San Miguel Arcángel y la Santísima Trinidad, entre otras figuras religiosas.

Lo más destacado de la iglesia son sus frescos, que cubren la mayor parte de sus muros interiores y exteriores. Estos frescos fueron realizados por el artista Antonio Martínez de Pocasangre, quien tardó más de 30 años en completarlos. Los frescos son una mezcla de arte religioso y popular, y cuentan historias de la Biblia y de la vida de Jesucristo, así como de la historia de México.

En 2008, la Iglesia de Atotonilco fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en reconocimiento a su importancia histórica y cultural.

Hoy en día, la iglesia sigue siendo un lugar de peregrinación para los fieles, quienes vienen a rezar y a admirar su impresionante arquitectura y decoración.