Guanajuato tipifica como delito las terapias de conversión: hasta cárcel para quienes las promuevan

El Congreso aprueba reformas impulsadas por PVEM y Morena; reconocen que los ECOSIG violan derechos humanos y provocan daños psicológicos severos

En un paso que marca un parteaguas en la protección de los derechos de la población LGBT+, el Congreso del Estado de Guanajuato aprobó reformas para tipificar como delito las llamadas terapias de conversión o ECOSIG (Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género), prácticas ampliamente señaladas por organismos nacionales e internacionales como violatorias de derechos humanos.

El documento aprobado integra iniciativas presentadas por los grupos parlamentarios del PVEM y Morena, y contempla modificaciones tanto al Código Penal del Estado como a la Ley de Salud, con el objetivo de sancionar, prevenir y erradicar estas prácticas en la entidad.

🔎 Nuevo delito en el Código Penal

La reforma incorpora un nuevo tipo penal que sanciona a quienes promuevan, apliquen o financien terapias de conversión. Las sanciones podrán incluir multas económicas y penas de prisión, dependiendo del grado de participación y responsabilidad de la persona agresora.

El Congreso reconoció explícitamente que estas prácticas constituyen violaciones a los derechos humanos, al afectar la integridad física, psicológica y emocional de las víctimas.

🏥 Reformas a la Ley de Salud

Además del ámbito penal, la reforma establece cambios en la Ley de Salud para crear mecanismos de prevención y prohibición dentro de instituciones públicas y privadas, evitando que bajo la figura de “acompañamiento psicológico” o asesoría religiosa se ejerzan actos de coerción contra personas por su orientación sexual o identidad de género.

Con esta decisión, Guanajuato reconoce formalmente que la diversidad sexual y de género no es una condición que deba “corregirse” ni puede ser objeto de intervención forzada.

⚖️ Daños documentados

Durante la sesión, legisladoras y legisladores subrayaron que estas prácticas han generado daños severos tanto en jóvenes como en personas adultas, muchas veces en entornos familiares o institucionales donde existe desinformación y ausencia de protección efectiva.

Diversos estudios y testimonios en México han documentado que las personas sometidas a terapias de conversión presentan cuadros de depresión, ansiedad, baja autoestima, sentimientos de culpa, estrés postraumático e incluso ideación suicida. Organismos de derechos humanos han señalado que estas prácticas pueden constituir tratos crueles, inhumanos o degradantes.

A nivel federal, México ya había avanzado en la prohibición de los ECOSIG; con esta reforma, Guanajuato armoniza su legislación y fortalece el marco local para garantizar que ninguna persona sea sometida a procedimientos que busquen anular su identidad.


️‍🌈 Un mensaje a la ciudadanía

La aprobación de esta reforma también envía un mensaje social claro: ser parte de la comunidad LGBT+ no es una enfermedad, no es un trastorno y no requiere tratamiento ni corrección. La orientación sexual y la identidad de género forman parte de la diversidad humana.

Especialistas en salud mental coinciden en que el mayor daño no proviene de la identidad de las personas, sino del rechazo, la presión y la violencia que pueden enfrentar en sus propios entornos.

A las familias, el llamado es directo: insistir en llevar a hijas, hijos o familiares a terapias de conversión no solo puede provocarles un profundo daño emocional, sino que ahora constituye un delito. La aceptación, la información y el acompañamiento respetuoso son herramientas que protegen la vida y la salud mental.

La diversidad no necesita cura. Necesita comprensión.